martes, 4 de julio de 2017

¡Ultimatum!

Muy buenas a todos, soy WATMEE y hoy os contaré el futuro de Furry Otaku.

-Lamentablemente, La segunda temporada de la novela se cancela. Estoy metido en otro proyecto más gordo y no puedo continuarla. Finalmente, Furry Otaku será una novela cerrada de 12 episodios solamente.

-En cuanto a la OVA, a pesar de tener una parte escrita en FDZeta, se eliminará. Era un capítulo extra para abrir boca a la segunda temporada.

-El recopilatorio no está cancelado. Estoy realizándolo poco a poco, pero se completará.

-Es muy probable de que el blog sea trasladado a otro nuevo dominio de blogger. Muy pronto os informaré al respecto.

Un saludo y siento mucho las malas noticias. Espero que os guste mis próximos proyectos.
¡Saludos, seguidores!

martes, 23 de agosto de 2016

Noticias importantes referentes a Furry Otaku

Muy buenas a todos.
Lamento haber dejado el blog muerto durante una temporada.
He de deciros dos cosas importantes sobre esta novela.

Primero de todo, son las recopilaciones.
En un principio de todo quería publicar Furry Otaku en cuatro PDFs después de publicar los 12 episodios programados que tenía. Han salido dos de cuatro con los primeros seis capítulos.
Pero he decidido CANCELAR la publicación de los PDFs para hacer algo mejor, sacarlo en un sólo PDF con todos los capítulos más extras. Así que presento:

FURRY OTAKU, LA EDICIÓN COMPLETA
-Incluye los 12 episodios - Primera temporada completa
-Todas las ilustraciones hechas hasta la fecha
-Los dibujos de los capítulos estarán en mejor estado
-Nueva reevisión del texto
-Compatible para ser imprimido
-Los extras hechos hasta la fecha (no incluyen las curiosidades de Japón).
-Disponible por MEGA y ZIPPYSHARE
-Fecha: POR CONFIRMAR.

Para terminar, sobre el especial y la segunda temporada.
Últimamente estoy con varios proyectos y con Furry Otaku estaré muy poco tiempo. El especial está escrito y expuesto en FDZeta, pero como lo escribí con prisas no estoy totalmente satisfecho con el resultado, así que me tocará revisarlo, eliminar las cosas que no me gustan y hacerle un final que merezca la pena.
La segunda temporada no hay fecha concreta pero seguramente será para 2017 y también rondará por los 12 episodios.

Un saludo y siento mucho la demora. ^^'

sábado, 2 de abril de 2016

¡No estoy muerto! ¡Segundo volumen disponible!

¡Regreso con una nueva entrada para ofreceros el segundo volumen de la novela 'Furry Otaku'! Con ilustraciones y extras como la segunda tira comica de Furry Show totalmente inédita en este blog.

Sobre el especial navideño: Ya está la primera parte (de 2) del especial publicado en FDZeta. Se publicará aquí cuando tenga terminado las ilustraciones para acompañar el capítulo.

·Incluye los capítulos:
4. Compras en Akiba
5. Zoe y Yuudai, ¿La pareja perfecta?
6. La enfermedad de Lucky

·A lo largo de la historia, la narración está en primera persona en presente. En varios párrafos, la escribí en pasado por error y despiste. En esta recopilación se corrige esos errores y las faltas de ortografía.

·En la recopilación, incluye notas en el texto con las explicaciones a cadas referencias de la novela o palabras japonesas escritas en la historia.

·Extras:
-2 nuevas ilustraciones a color
-Diseños de Zoe Imoto y Sakura Ichijouji
-Furry Show 2
-Curiosidades de Japón 2

Muy pronto disponible en ZIPPYSHARE.

¡Un saludo enorme a todos!

domingo, 3 de enero de 2016

Episodio 12. ¡Conclusión final!

-Lucky, Lucky, ¡Despierta! –Dice Sae muy preocupada.

-Sae, déjame llevarlo a su cuarto. –Dice Yuudai.

El tigre lo carga con los dos brazos y lo lleva hacia su cuarto, donde lo acuesta boca abajo y Sakura empieza a mirar su espalda para saber si es muy grave o no.

-No hace falta preocuparse mucho. La columna está bien, solo que más tarde le saldrá un gran moratón. –Dice la tigresa.

-Pido disculpas por lo que ha hecho mi supuesto padre. –Dice Yuudai serio con la cabeza abajo.

-Yo también. –Dice Sakura haciendo el mismo gesto que su hermano.

-Bueno, bueno… No hace falta que os disculpéis.

-Lo que han hecho nuestros padres no tiene perdón. Me siento muy culpable. –Dice Sakura muy arrepentida.

-Pero…

-¡Acepto hacer la escena del sadomasoquismo anal como muestra de perdón! –Grita Yuudai muy decidido.

-No lo acepto. –Dice Sae.

-Uf, menos mal… -Dice Yuudai salvándose por un pelo.

-Chicos todo está perdonado, ni os arrodilléis ni me pidáis sadomasoquismo ni nada de nada.

-Pero... –Dice Yuudai y Sakura a la vez.

-Chitón. –Dice Sae cerrando sus hocicos con las dos manos con una sonrisa.

-Hmmm… Mamá… Mamá… -Dice Lucky balbuceando.

La cara de Sae cambia al oír la palabra ‘Mamá’, se queda muy pensativa recordando el pasado. Esas palabras también le provoca curiosidad a Yuudai, desde que estuvo en la casa, ninguno de los dos dijo nada sobre sus padres y nadie quería hablar de eso, o es lo que le pareció al tigre durante estos once días. El gran felino decide preguntar sobre su pasado.

-Sae… Quería decirte… -Dice Yuudai con intriga.

-¿Eh? Dime… -Dice la humana saliendo de sus recuerdos.

-Esto… Que sería mejor descansar ¿no crees? –Dice el tigre cambiando de pregunta.

-Vale. Me parece que esta será la última noche de mi chica en esta casa. –Dice deprimida.

-No quiero despedirme de tí… -Dice Sakura con tristeza.

-Siento mucho mi comportamiento en la cena. Creo que yo también debería despedirme de vosotros.

-¿Eh? –Dice Sae confundida.

-Estoy de acuerdo contigo, será lo mejor para ellos…

-Me temo que sí… -Dice Yuudai con una gran tristeza.

Todo el mundo se queda en silencio, era un momento muy incómodo. Los dos hermanos tigre no saben la de barbaridades que puede hacer su padre, trabaja en un negocio que mueve muchos hilos y para él sería muy fácil hundir a cualquiera. Lo mejor para todos es que Yuudai y Sakura se marchen de la casa tal y como dijo su padre para que Lucky y Sae pudiesen vivir en paz sin ningún tipo de problema.

-Iré a lavar los platos. –Dice Yuudai.

-No te preocupes, mañana los lavo yo sin falta. –Dice Sae.

-No es ninguna molestia, la verdad.

-No quiero que tu último día sea lavando los cacharros.

-Pero…

-Chitón. –Dice Sae cerrándole el hocico.

-Vámonos a dormir Sae. –Dice la tigresa bostezando.

-De acuerdo… Descansa Yuudai.

Las dos chicas se van a la habitación de la humana y cierran la puerta para poder dormir tranquilamente y no escuchar ningún ruido. El tigre se queda aún en la habitación de Lucky, donde él sigue en su profundo sueño. Se queda un par de minutos, pensando en los once días que ha vivido con los hermanos otakus. No cabe duda que el gran tigre ha tenido tanto buenos como malos momentos con ellos. Ha sido dominado, una chica hormiga casi le viola… Pero por las amenazas de sus padres tendrá que acabar con esta relación. Aunque el que más sufrirán de esto, serán Sae y Sakura que tendrán que separarse y no volverse a ver durante un gran y largo tiempo. Para no molestar a Lucky, el tigre decide descansar en el sofá del salón.

-Espero que te despiertas mañana, lobo. –Dice cerrando la puerta de su habitación.

Va directo al salón, se tumba en el sofá y enfucha el televisor para estar un rato entretenido esta noche. Cierra los ojos poco a poco y consigue dormirse profundamente. Mañana será un día duro.


Doceavo día. Miércoles 12 de agosto del 2070.

-Yuudai, despierta. –Dice Sae agitando al tigre dormido.

-Hmm… ¿Eh? ¿Qué? –Dice el felino despertado a la fuerza.

-Por fin te has despertado.

-Emmm… ¿Qué pasa? ¿Qué hora es?

-Son las 10 de la mañana.

-¿Lucky ha despertado?

-Todavía no. –Dice preocupada.

-Voy a verle.

Se levanta del sofá y regresa a la habitación para comprobar el estado del pobre lobito. Aún está acostado en su cama, sudando mucho.

-Pobre chico…

-Hermano, será mejor irnos ya. Nunca se saber qué es lo que estará tramando papá ahora. –Afirma la tigresa seria.

-Todavía no me voy a ir. Quiero prepararos el desayuno…

-Creo que es mejor salir cuanto antes.

-No le temo a mi padre. Quiero que al menos Sae disfrute de mi ‘último’ desayuno.

-No hace falta Yuudai, gracias por el gesto. –Dice la humana agradecida.

-Bla, bla, bla, no escucho. –Dice Yuudai yendo a la cocina para preparar algo de comer.

El tigre prepara arroz, fríe unos huevos y hace tostadas con mermelada. Les sirve a las dos chicas y para él, mientras para Lucky le guarda un poco en el microondas.

-Venga, todos a comer. –Dice el tigre con una gran sonrisa.

-De verdad, eres un cielo. –Dice Sae contenta.

-Bueno, pues a desayunar, que se le va hacer. –Dice Sakura con la mano en la cabeza.

Los tres empiezan a disfrutar su supuesta última comida preparada por Yuudai. Sae le echará muchísimo de menos, era el mejor regalo hasta la fecha que le ha hecho su hermano. Aunque solo ha pasado once días, para ella ha sido como un abrir y cerrar de ojos. Los echará mucho en falta, sobre todo a su quería novia Sakura.

-Que cruel ha sido Juuichi, no quiero pensar cómo será una vida sin ellos. –Piensa Sae muy triste, comiendo la tostada con mermelada de fresa.

Durante el desayuno, ninguno dice nada a pesar de ser el último día. Con Lucky esto sería un pelín más animado. Todos terminan y el tigre procede a dejar los platos sucios al fregadero. Mira de un lado a otro y ve que Sae no se está fijando en él, así que aprovecha y empieza a lavar los platos sucios de ayer y hoy, pero la humana se da cuenta y lo detiene.

-¡Te pillé!

-Sae, deja que lo termine al menos.

-Ya has hecho bastante con hacer el desayuno.

-Pero…

-No quiero cerrarte el hocico. –Dice Sae con la mano preparada.

-Está bien.

Yuudai y Sakura recogen su propia ropa y la guardan en una bolsa cada uno. Ya están preparados para partir. Sae les acompaña a la puerta y abre para que los dos se vayan.

-Espero volveros a ver. –Dice con una sonrisa.

-Sae, que sepas que volveré lo más temprano para estar contigo. –Dice Sakura mientras le da un beso a la humana.

-Eso espero. –Dice felizmente.

Yuudai no abre la boca, solo sigue a su hermana. Pero, una vez fuera del apartamento, antes de que Sae cierre la puerta, el felino decide preguntar lo que siempre quiso.

-Sae, me gustaría saber que le pasó a tus padres…

La humana se sorprende a la petición de Yuudai. Pero ella solo sonríe intentado no llorar y decide responder a su duda.

-Nuestros padres… murieron cuando yo tenía cuatro años. A mi hermano le afectó mucho más la muerte que a mí.

-Entiendo…

-Hasta pronto. –Dice Sae con una gran sonrisa.

-Espera Yuudai, toma esto. –Dice Sae entregándole un billete.

-¿5000 yenes? –Dice el tigre.

-Seguramente te harán mucha falta. –Dice con una sonrisa.

-Muchas gracias, pero no hace falta que me des dinero. –Dice Yuudai devolviendo el billete a la chica humana.

-¿Estás seguro de que no los quieres? –Dice Sae metiendo el billete en la bolsa de Yuudai sin enterarse.

-Por supuesto que no, pero muchas gracias por el gesto. –Dice el tigre con una sonrisa agradable.

-Bueno, pues aquí termina todo. –Dice la humana triste.

-Te prometo que volveré. No me rendiré ante mi padre. –Dice Yuudai.

-Cuídate, mi humana. –Dice Sakura.

-Adiós. –Dice Sae cerrando la puerta.

Una vez cerrada la puerta, la chica humana camina a paso lento, yendo al salón para descansar. Pero sus lágrimas no pueden contenerse y empieza a llorar desconsoladamente cayendo al suelo. El lobito otaku sale de su habitación totalmente recuperado y se encuentra a su hermana llorando en el suelo.

-¿Qué te pasa?

-¡Lucky! Qué bien que te hayas despertado. –Dice Sae sacándose las lágrimas.

-¿Cuánto tiempo llevo durmiendo?

-Casi un día entero.

-¿Dónde está Yuudai y Sakura?

-Tengo que decirte que los dos se han ido muy lejos de aquí. –Dice Sae sollozando.

-¿Cómo? –Dice Lucky sorprendido.

-Lo han hecho para que sus padres no nos hagan daño.

-¿Y por qué se ha tenido que ir Yuudai? (Hoy es el día que finaliza la prueba para quedarse o no, pero… el día aun no ha terminado).

-Era lo mejor para nosotros…

-¿A qué hora se fueron?

-Hace unos veinte minutos.

-Mierda…

Con seriedad, el lobo se pone las deportivas y abre la puerta para buscarlos.

-¿Qué vas hacer?

-A buscarlos obviamente.

-¡Espera! –Grita Sae.

El lobo ignora las palabras que le dice su hermana y se va directo a buscar a los Ichijouji. Busca por las calles cerca de los apartamentos, pero no los encuentra en ningún lugar.

-Joder, son rápidos… Mierda…

De repente, el lobito recuerda las palabras de su madre en el extraño sueño que ha tenido hace poco.

-Tengo que ir a Shibuya…

El lobo hace caso a los consejos de su madre y va a la estación de su ciudad. Pilla un billete con destino a Shibuya y espera al próximo tren que se dirige a ese destino.

Mientras tanto, Yuudai y Sae están cerca de su casa, muy serios y tristes.

-Ya hemos llegado. –Dice Sakura señalando una grande casa.

-Yo te dejaré aquí.

-Yuudai, ¿no vas a entrar a casa?

-Yo no voy a entrar y esa ya no es mi casa.

-¿Por?

-No pienso tocar el suelo de esa casa jamás.

-Tienes que entrar, o si no papá…

-O si no papá ME COME LOS HUEVOS.

-No seas borde, hermano…

-Intentaré buscar un trabajo y alquilar un apartamento pequeñajo.

-Sabes perfectamente que papá intentó que ningún restaurante te contratase.

-No creo que en todos. En Rugido hay muchos restaurantes.

-¿No quieres volver a ver a tus…

-¡Claro que sí! ¡Y les veré cuando yo quiera! Nadie me dirá lo que tengo que hacer. Lo siento mucho, pero mi vida la dirijo solamente yo.

Después de esta disputa, el tigre aprieta fuerte su bolsa y se aleja rápidamente de su casa.

-¡Yuudai! –Grita Sae.

-Qué bonito discurso ¿no crees? –Dice Juuichi de repente apareciendo en la puerta.

-¡Papá! ¿Desde cuándo estás ahí?

-Desde ‘O si no papá ME COME LOS HUEVOS’. Bueno, de todas formas solo te quería a ti, ese inútil ya es un caso perdido. Me alegro de que se haya alejado de esos otakus, tal vez podría cambiar de opinión de vez en cuando y obligar a Yuudai a dejarlos. –Dice Juuichi soltando una carcajada.

-Nunca he visto a mi padre de esta manera. Es absolutamente insoportable. –Piensa Sakura.

-Bueno, dejemos de cháchara y entra, que mamá te está esperando.

-De acuerdo. –Dice entrando en casa.

Mientras tanto el tigre, entra en un restaurante que se ha topado por su camino, uno que desconocía completamente, entra y pide trabajo. Pero…

-Lo siento, pero mis superiores me prohíben contratarte. –Dice el dueño del local.

-Hmm… De acuerdo.

-De verdad necesitamos personal y tú eres perfecto para el puesto de chef, pero no me dejan, lo siento mucho…

-No te preocupes. Muchas gracias por las molestias.

Yuudai sale del puesto de comido un poco deprimido, pero no decide rendiré y continua su gran búsqueda.

En la estación, Lucky está sentado en un asiento esperando su tren muy aburrido.

-Son las 11:15 y mi tren llega a las 13:00. Uf… esto se va hacer eterno… -Dice Lucky agobiado.

Mientras tanto en la casa de los Ichijoujis, la madre recibe a su hija con los brazos abiertos.

-Me alegro de que hayas tomado una buena decisión.

-Sí… -Dice Sakura con una cara seria.

-Hija mía, si esto lo hemos hecho es por tu bien. No quiero que te mezcles con esa chusma llamada otakus. –Aclara Saeko.

-La chusma sois vosotros en realidad… -Dice la tigresa en voz muy baja.

-¿Perdona, has dicho algo?

-Hmmm… Nada, nada. Solo he dicho que me apetece tomar un buen baño que estoy muy agotada.

-¡Me parece estupendo el baño! Así te quitarás la peste a otaku que tienes encima. Ya la tenía preparada para ti. Venga, sube y entra antes de que se enfríe.

-Claro… (Bruja) –Dice Sakura subiendo las escaleras de casa.

Sube a la segunda planta y entra al baño que está justo al lado de las escaleras. Cierra la puerta, se desviste y entra a la bañera con mucho cuidado.

-Que buena está el agua. –Dice Sakura disfrutando del baño.

-Creo que no es el momento de disfrutar nada. –Reafirma la tigresa.

Sakura Ichijouji se queda pensando en un plan para poder estar junto con Sae. Tenía que convencer a sus padres o chantajearles con algo.

-Convencerles será imposible. Creo que con chantaje valdría. Pero, ¿Con que les chantajeo? –Dice Sakura mientras patalea en el agua.

Pasan dos horas y media desde que Yuudai y Sakura se fueron de los apartamentos. El pobre tigre ha mirado en casi todos los restaurantes de la ciudad y está completamente agotado. Ninguno le contrata, todos tienen la misma excusa ‘te contrataría pero me lo prohíben’ o ‘No necesitamos a nadie más, gracias’ cuando en un cartel de su restaurante pone ‘Se busca cocinero’. El pobre tigre ahora se encuentra en un banco reponiendo fuerzas.

-No hay manera… -Dice recogiendo mucha aire de tanta caminata.

En frente suya hay un local cerrado que en un cartel indica ‘Próxima apertura’.

-Ojalá fuese un restaurante o algo por el estilo. Mientras me contraten…

Se queda sentado descansando un largo rato. Yuudai decide irse de Rugido para encontrar trabajo.

-Me toca irme a otro lugar. En Rugido no me acepta ninguno, maldito padre.

Mientras descansa, el tigre piensa en un plan para poder colarse en el tren sin que nadie se dé cuenta, es algo muy complicado pero no imposible de hacer. Pero, se percata de que tiene algo de más en su bolsa muy preciable a la vista. Lo saca y lo desplega, se trata de un billete de 5000 yenes.

-Esta Sae… -Dice con una sonrisa.

Se levanta, agarra su bolsa, guarda el billete en su bolsillo y se pone rumbo a la estación de la ciudad que está un poco lejos. En unos veinte minutos, el felino consigue llegar a su destino y pide un billete.

-¿Qué destino desea tomar? –Dice la cajera.

-Cualquier lugar me sirve, mientras que sea lejos de Rugido.

-Bueno… el próximo tren que tenemos va con destino a Shibuya…

-Pues a Shibuya. Me vale perfecto.

-¿Estás seguro?

-Claro.

-De acuerdo, aquí tiene el ticket. Son 160 yenes. Tiene que darse prisa, el tren llegará muy pronto.

-Muchas gracias.

Yuudai le entrega el billete de 5000 y la cajera le devuelve 4840 yenes que le sobran. Escucha que el tren se aproxima y va corriendo hacia él. Por suerte consigue llegar a tiempo a pillarlo y no tener que esperar al segundo viaje.

-¿Eh? –Dice Yuudai sorprendido entrando en el tren.

-Los ojos del tigre se fijan en una figura realmente familiar entrando una de las puertas junto con una gran multitud de personas. Esa figura tiene un cabello azul con un pelaje amarillo pálido, como Lucky.

-Debe de ser imaginaciones mías…

Las puertas se cierran y el tren se pone en marcha a Shibuya. Yuudai aún piensa en el rostro que vió al entrar.

-¿Puede ser Lucky? –Piensa.

El tigre se levanta y da un par de pasos, quiere saber si esa persona es el lobito otaku o no, pero se detiene y lo piensa mejor.

-No creo que lo sea, si no lo es, esa persona se molestará conmigo.

Regresa a su asiento y ve que una anciana le ha ocupado el sitio. Ahora tendrá que estar todo el viaje de pie.

-Excelente… -Piensa mosqueado.

El viaje dura unos treinta minutos justos. El tren se para y abre la puertas.

-Shibuya, Shibuya… -Se escuchan en los altavoces.

-Ya he llegado… -Dice Yuudai.

Saliendo del tren, se vuelve a fijar en esa figura familiar, pero esta vez lo ve mucho mejor. No hay duda de que es Lucky. Yuudai se sorprende al ver al lobito en la estación de Shibuya. El tigre se acerca pero se percata de que lleva en sus manos un gran ramo de flores. El tigre decide no ir a saludarle por si acaso.

-Le seguiré para saber a dónde irá… -Piensa.

Así que con el dinero de Sae compra un periódico en la estación para intentar camuflarse y disimular para que el lobo no se dé cuenta.

-Hace un año que no voy a Shibuya… -Dice Lucky.

Agarra bien el ramo de flores y se va directo al cementerio budista. Detrás está Yuudai fingiendo que lee el periódico, como si fuera un verdadero espía. Lucky no se entera de que es perseguido por el tigre acosador. Al cabo de unos diez minutos, el lobo llega al cementerio budista y entra en él.

-¿Cementerio? ¿Qué hace Lucky aquí? –Dice Yuudai en voz baja.

El lobo camina todo recto y gira a la izquierda. Se topa con una lápida que lleva escrito ‘Aquí yace los Ise’. Se sienta de rodillas y coloca su ramo de flores en frente de la lápida y cierra los ojos.

-¿Será la tumba de sus padres? –Piensa Yuudai.

El escurridizo tigre se acerca poco a poco acercándose al lobito para darle una sorpresa, pero Lucky abre los ojos.

-Hola Yuudai. –Dice Lucky.

-¡Vaya, me has descubierto! –Dice el tigre sorprendido.

-¡Lo sabía desde que entrastes en el tren!

-¿Pero, por qué no me has saludado ni nada?

-Quería saber cuando eres capaz de acosarme…

-Lucky ¿Qué haces aquí?

-¿Es comprensible no? –Dice el lobo señalando la lápida.

-La tumba de tu famila me parece. –Dice Yuudai serio.

-Sí…

-Me gustaría saber tu pasado…

Lucky se queda pensativo mirando los kanjis que están escritos en la lápida. Toma un suspiro y le cuenta su historia.

En la casa de los Ichijoujis, Sakura sale del baño completamente relajada y entra con sigilo al cuarto de sus padres.

-Tengo que buscar un secreto de ellos para poder chantajearle…

Entra y cierra la puerta. La habitación es muy espaciosa, hay una cama de matrimonio bastante grande, al lado una mesita con una lámpara y tres cajones, en frente un televisor de plasma muy grande y debajo de él un mueble con diez cajones. Al lado de la puerta, un armario enorme, hasta con un cuarto de baño propio.

-Cuantas cosas por mirar… -Dice Sakura.

Empieza por la cama mirando debajo de las sábanas y en el relleno de los cojines. Como la cama de los padres es un canapé, la abre y empieza a mirar por dentro, pero solo encuentra sábanas de repuesto y ropa de invierno guardada. Cierra el canapé y arregla la cama como está. Empieza mirando la mesita y el mueble, en ningún cajón no tienen nada íntimo para poder chantajear. Mira por el armario, pero no obtiene ningún éxito.

-Dios, no hay nada que valga la pena…

Por último mira el baño propio, por el tocador, por la ducha, incluso en el interior del retrete, pero no encuentra nada de nada. Sale del baño totalmente desilusionada.

-No hay nada, no hay nada. –Dice cansada.

Para finalizar de verdad, Sakura se agacha y empieza a mirar por debajo de las dos alfombras que hay en la habitación.

-Es un lugar poco probable, pero por probar…

Mira en la primera alfombra y no encuentra nada. Después, levanta la segunda alfombra y tampoco hay nada, pero se percata de algo.

-Esta baldosa es de color diferente…

Empieza a tocar la baldosa de color diferente y empieza a golpearlo con suavidad. Suena como si estuviera hueco.

-No me digas que es…

Sakura descubre que la baldosa se puede abrir, la saca y mira en el interior de esa pequeña cámara secreta donde su padre esconde sus secretos. Lo que hay ahí dentro es algo completamente incréible. La victoria de la tigresa está asegurada.

Mientras tanto en Shibuya, Yuudai se acerca a Lucky y se sienta a su lado para que le cuente su historia. El pobre lobo está muy nervioso.

-Verás, tenía menos de un año cuando mi madre y mi padre empezasen a tener problemas y me entere de su estado cuando tendría unos tres años. Mi hermana me protegía para que no me enterase de ese problema, pero al final lo acabé descubriendo y poco a poco me sentía más alejado de mis padres. Un día, mi papá agredió muy fuerte a mi mamá y ella nos llevo a otro sitio más seguro de él. Pero mi padre nos descubrió y mató a mi mama prendiendo la casa, pero él también no pudo salir del fuego. El único que sobrevivió fui yo gracias a los bomberos y mi hermana que estaba en casa de mi prima cuando ocurrió el incidente.

-Vaya lo siento mucho… -Dice el tigre muy apenado.

-Después de eso, me quedé en un orfanato junto con mi hermana… Ninguno de mis familiares quiso adoptarnos… No hacía amistades con ninguno de los chicos, no me sentía incapaz para nada, no sé lo que hacen los amigos y mucho menos como hacerlos, solo quería estar solo. Pero un día, un notario entró en el orfanato y me afirmó que yo y mi hermana teníamos una gran herencia por parte de nuestros padres tal como decía en el testamento. Nada menos que mil millones de yenes. Y ahí es cuando nuestros familiares empezaron a interesarse en nosotros, fue algo que me molestó bastante y algo que me defraudó por parte de la familia. No les hice caso y mi hermana hizo todo lo posible para alquilar un apartamento y quedarnos ahí para poder librarnos de esos caraduras. Así empezó nuestra vida y el comienzo al interés sobre el manga y el anime… Cuando llega el día de la muerte de mis padres, siempre vengo aquí para estar todo el día, pensando en mis cosas…-Dice el lobo muy deprimido.

-Lucky… -Dice Yuudai intentando calmarle.

-Quiero quitarme este dolor de encima, quiero quitarme el vacio que tengo detro ¡Qué tengo que hacer! Intento calmarlo con mi afición pero no puedo soportar tanto tiempo con esto encima. –Grita Lucky.

Yuudai se pone muy serio, conoce perfectamente la solución para que Lucky se libre de sus penas. Se acerca a él y lo abraza fuertemente con mucho despacio para no lastimarlo. El lobo se sorprende a la reacción que ha tenido el tigre.

-¿Qué… qué haces?

-Abrazar a mi amigo para que se siente mejor.



-¿Amigo? ¿Yo?

-Claro Lucky. Tú eres mi único amigo que he tenido en mucho tiempo… Mira, nunca digas que no sabes cómo hacer y comportarte como un amigo. Los amigos se entretienen y ríen entre ellos (Las compras en Akiba y la partida chatroulette) se burlan entre ellos (Cuándo Lucky se ríe de la fobia de Yuudai) y las grandes putadas que me has hecho día tras día. Eso hacen los amigos entre ellos… Yo te considero como un gran amigo mío a pesar de las cabronadas tan gordas que me haces… -Dice Yuudai con una sonrisa agradable.

-Yuudai… Yo… también… -Dice Lucky intentando decir la palabra.

-Te considero… como… un amigo…

En el abrazo eterno de Yuudai, Lucky siente un gran calor de antaño, recuerda las pocas veces que su madre le abrazaba y le decía mucho que lo quería.

-¡Te quiero Lucky! –Escucha en su mente las palabras de su madre.

El lobo no puede evitar que sus ojos le salgan unas lágrimas. Unas lágrimas que han estado reprimidas durante más de una década. Lucky ya no puede evitarlo y rompe a llorar muy desconsoladamente mientras abrazaba a su amigo muy fuertemente, manchándole de lágrimas a la camiseta del tigre.

-Así me gusta, elimina todas tus penas. No dejes que te molesten nunca más… -Dice Yuudai acariciándole la cabeza.

Las lágrimas y sollozos de Lucky continúan durante unos largos siete minutos llenos de sentimientos y emociones. El corazón de Lucky ya está liberado. Ya no es el frio y oscuro corazón que tenía antes, ahora es como el de todos, uno totalmente libre y muy luminoso. Su madre ya puede descansar en paz.

-¡Gracias por hacerme este regalo Lucky! –Dice su madre entre lágrima y yendo al cielo muy alegremente mirando a su hijo borrando todo mal de su cuerpo.

-¿Te sientes mejor? –Dice Yuudai con la camiseta empapada de lágrimas y algún que otro moquillo.

-Muchísimo mejor (sollozo) Muchas gracias… amigo. Me has ayudado mucho. Siento como si voy a empezar de nuevo. –Dice Lucky

-Así me gusta chico, nunca reprimas tu dolor. Llorar es algo muy normal. –Dice Yuudai con una sonrisa.

-Venga, volvamos a casa, que hoy se estrena un nuevo anime yuri. –Dice Lucky muy animado.

-En un principio no iba a volver pero… Está bien… Aunque…

-Dime.

-Quiero un trabajo, no quiero que me mantengáis, la verdad. –Dice el tigre sonrojado.

-Ah, sobre eso… ¡No hace falta que busques! –Dice Lucky con una gran sonrisa.

-¿Por?

-Sae y yo te tenemos preparado una sorpresa antes de que ocurriese el conflicto con tus padres.

-¿Qué es? –Dice muy intrigado.

-¿Qué no entiendes de la palabra sorpresa? No te lo voy a decir…

-Miedo me da viniendo de ti.

Lucky se acerca a la lápida y le acaricia con una sonrisa muy agradable a la vista. Yuudai se alegra bastante al ver el nuevo Lucky.

-Nos vemos, padres. –Dice con una sonrisa.

Los dos chicos salen del cementerio y se van de nuevo a la estación a esperar un tren que les llevara a Rugido. Lucky agarra el teléfono y llama a su hermana.

-¡Lucky! ¿Dónde estás? ¡Estoy muy preocupada por ti! –Grita Sae desde el teléfono.

-No te preocupes, estoy con Yuudai en Shibuya. Sae, prepara la sorpresa para nuestro tigre. –Dice con una sonrisa.

-¿Yuudai va a regresar? –Dice Sae muy emocionada.

-¡Por supuesto que sí! De todos modos, aún no ha terminado los doce días.

-¡Qué emoción! Ojalá mi chica estuviese aquí para celebrarlo. Ahora mismo voy a prepararlo todo. Nos vemos. –Dice Sae colgando la llamada.

-Estoy muy asustado con la sorpresa ¿me va hacer pupa? –Dice Yuudai muy angustiado.

-Te va a gustar, ya lo verás. –Dice Lucky.

Sae se viste con mejor ropa y agarra las llaves de la casa y de la ‘sorpresa’. Abre la puerta y Sae se encuentra con Sakura en la entrada, a punto de tocar el timbre.

-¡Sakura! –Dice Sae entre lágrimas.

-¡He regresado! –Dice muy felizmente.

Las dos se abrazan y empiezan a reír como si se encontrasen diez años después.

-¿Cómo que has regresado?

-He convencido a mi padre. –Dice la tigresa con una sonrisa, recordando lo que hizo.

Sakura está sacando los secretos de esa pequeña cámara secreta. Uno por uno y cada vez la sorpresa de la tigresa aumentaba.

-No me puedo creer que papá tenga eso.

De repente, su padre entra muy felizmente al cuarto y cierra la puerta con pestillo. Al ver a su hija con sus tesoros, se asusta y grita, a punto de darle un ataque al corazón.

-¿Tú qué demonios haces aquí? –Grita Juuichi muy sonrojado.

-Nada aquí viendo tus DOUJINSHIS HENTAI YURI que tienes escondido. –Dice Sakura mostrando los doujinshis que tenía escondido.

-Regresa esas revistas donde estaban AHORA. –Dice el padre muy furioso.

-Sora me bajó las bragas y empezó a lamer mi feminidad en el atardecer del instituto. Se sentía muy bien, no paraba de gemir cuando la chica que más amo metía su lengua por mi… -Dice Sae leyendo uno de los miles de doujinshis hentai yuri que tiene su padre.

-¡BASTA! –Grita el viejo tigre muy avergonzado.

-¡Vaya! ¡Hasta tienes uno yaoi! Voy a leerlo… -Dice Sakura abriendo la revista.

-¡He dicho que te detengas! –Grita muy furioso y avergonzado.

-¡Oh! Creo a mamá le va a encantar esta escena, se la voy a leer… -Dice Sakura levantándose del suelo.

-¡Basta! ¡Basta! ¡Está bien hija! ¿¡Qué quieres!? ¿¡Dinero!? –Dice Juuichi en el suelo suplicando a su hija.

-Muy hipócrita de tu parte despreciar a los otakus, cuando tienes debajo de las baldosas una colección entera de hentai. –Dice Sakura muy enfadada.

-Entiendo, entiendo, quieres regresar con esa chica ¿no? Te dejo que vayas. Pero, tendrás que abandonar la herencia. Tú eliges…

-¡Dejo la herencia! ¡Me quiero ir con Sae! –Dice muy felizmente…

-Cada vez pienso que mamá me puso los cuernos con alguien, porque no creo que tengáis mis genes. –Dice Juuichi.

-Mantendré tu secreto, papá. –Dice con un tono burlesco.

-¡Recoge tus cosas y vete! –Dice agobiado.

-Eso haré.

Sakura se lleva toda la ropa posible y la guarda en una maleta. Ve que se madre está durmiendo en el sofá, aprovecha y sale con sigilo. Pero su padre lo detiene.

-¡Nos vemos papá! –Dice muy feliz.

-Dios… no sé que voy hacer con vosotros… -Dice Juuichi con la mano en la cabeza.

-Dile a mamá que he regresado con Gohan y que me ido a Australia con él para siempre.

-Así haré, ahora vete y ni se te ocurra decir nada a nadie.

-Vale, vale, adiós. –Dice Sakura muy felizmente saliendo de la casa con la maleta.

-Malditos sean Yuudai y Sakura… Pero no se porque, que les sigo queriendo con locura a estos dos idiotas… -Piensa el padre viendo como se aleja su hija de casa.

-Me alegro de que hayas vuelto en serio… Pensaba que nunca te vería. –Dice Sae abrazando a Sakura y restregando su cara en los pechos de la tigresa.

-Por cierto, ¿Tenías pensado irte algún sitio? –Dice señalando las llaves que tiene en la mano Sae.

-¡Ah, sí! ¡Ven conmigo! Lucky está con tu hermano y le tenemos preparado una sorpresa.

-¿Una sorpresa a mi hermano?

Sae deja la maleta de su novia dentro de la casa y cierra la puerta con llave. Las dos van juntas hacia la sorpresa de Yuudai que está un poco lejos de los apartamentos.

Una hora y media más tarde, regresan Lucky y Yuudai a Rugido. El lobo decide taparle los ojos con una venda y guiarle hacia el regalo.

-Esto es un poco vergonzoso…

Varias veces, el lobo cabrón deja que el tigre se pegase con varias farolas, haciendo que se cabrease mucho.

-No has cambiado nada, idiota…

-Los amigos se hacen putadas, lo dijiste…

El camino hacia su sorpresa fue muy largo para Yuudai, pero por fín llega a su destino.

-¡Ya estamos aquí!

-Hola Lucky, hola Yuudai. –Dice Sae y Sakura con alegría.

-¡Hola Sae y Sakura!

-¿Me puedes quitar ya la venda? –Dice el tigre agobiado.

-Vale, vale. Te la quito a la de una, dos y…

-¡Sorpresa! –Gritan todos mientras el lobo le quita la venda al tigre y le enseña la sorpresa que tenían preparada los hermanos otaku a él. El tigre tiene ante sus ojos el local cerrado que vió cuando estaba descansando en el banco que decía en un cartel ‘Próxima apertura’

-¿Y esto? –Dice.

Lucky saca el mantel que tapa el cartel del local y muestra el logo del nuevo local.

-Restaurante Yuudai: Chico para todo. –Dice el tigre muy sorprendido.

Sae abre el restaurante con la llave e invita a pasar al tigre en el interior.

-Como puedes ver es un sitio muy espacioso con muchas mesas, una decoración muy bonita, con dibujos de tigres en las paredes, una gran televisión para que los clientes la vean agusto…

-No me lo puedo creer… -Dice muy emocionado.

Acompáñame Yuudai, te voy a enseñar la cocina.

Lucky agarra el brazo al tigre y lo guía a su puesto de trabajo. La cocina es más grande que el restaurante, hay todo tipo de fogones y electrodomésticos. También una enorme despensa donde guarda una gran cantidad de ingredientes de todos los países.

-¿Te gusta? –Dice Lucky animado.

-Yo… yo… yo… -Dice Yuudai tartamudeando, no cabe duda que le ha encantado.

-Y este es el menú que he preparado. –Dice Lucky mostrándole una carta con muchos platos.

-Arroz tres delicias, Spagetti, Canelones, Tempura, Takoyaki, Curry, Tonkatsu, Cerdo agridulce, Katsudon, Yakisoba, Ramen, Soba, Sukiyaki, Lentejas, Hamburguesas, Pollo a la cerveza, Omelets, Sushi, Guisado de ternera… Hay tanto platos orientales como occidentales… -Dice Yuudai sorprendido leyendo la carta.

-Esta es tu sorpresa… ¡Tu propio restaurante! ¡Espero que lo disfrutes y lo aproveches mucho! –Dice Sae agarrándole las manos al tigre.

Yuudai está muy emocionado, tanto que se pone a llorar de emoción, por fín puede ser chef con este maravilloso restaurante que le han regalado sus amigos.

-Muchas gracias en serio… Os prometo devolver lo que os ha costado. –Dice Yuudai secándose las lágrimas.

-Esto es un regalo, hombre. No seas nenaza y no llores. –Dice Lucky golpeándole la espalda.

-Mira quien fue hablar. –Dice Yuudai riéndose mientras le revoltea el cabello a Lucky.

-Gracias hermana por esto. –Dice Yuudai sonriendo.

-Hmmm… Pero si yo no hecho nada. Para mí también me ha sorprendido. –Dice Sakura sonrojada en modo tsundere.

-Entonces, dime Yuudai, la prueba de los doce días se ha acabado. Que dices, ¿Te quedas con nosotros? –Dice Sae.

El tigre deja la carta en la mesa de la cocina y saca una gran sonrisa para todos.

-¡Me iba a quedar de todas formas, con o sin restaurante! –Afirma.

Todo el mundo está realmente contento, con esto comienza una nueva etapa para todos. Lucky ha superado sus temores, Yuudai ha hecho frente a su padre y tiene un trabajo digno y las chicas vuelven a estar juntas para siempre.

-Yuudai, prométeme que nunca te rendirás ante tu padre. –Dice Lucky con confianza a su amigo.

-¡Por supuesto que no!

-¡Venga, abre el restaurante y comienza un nuevo trabajo! –Grita Lucky.

El tigre quita el cartel de ‘Proxima apertura’ y escribe por detrás del cartel ‘Hemos abrierto, bienvenido a Yuudai: Chico para todo’.

Todos se quedan esperando el primer cliente del nuevo restaurante con mucha ilusión. Hasta que una pareja muy familiar entran al restaurante para comer ahí.

-Cariño, ¿Qué te parece comer aquí? –Dice cierto zorro con su chica entrando en el local.

-¡Ah! ¡Chicos! –Dice cierta chica viendo a Lucky y los demás.

-¡Son Zoe y Gohan! –Dicen todos muy sorprendidos.

El zorro se asusta bastante a ver a su ex sentada junto con Sae. Tartamudeando un poco, decide ir a otro sitio para comer.

-Zoe… se-será mejor ir a otro lu-lugar… -Dice con temor a Sakura.

-¡Ni hablar zorro! Vamos a comer aquí. –Dice Zoe con mucha ilusión.

-Va-vale…

-No te preocupes maldito traidor de mierda no te tengo ningún rencor. –Dice Sakura con una sonrisa acercándose a Gohan.

-Mamá ayúdame. –Piensa el pobre zorro.

-Aquí tenéis la carta chicos. –Dice el chef tigre con una sonrisa.

-¿Qué desean tomar?

-Yo quiero una hamburguesa enorme. –Dice Zoe con mucho entusiasmo.

-Yo-yo quiero spaghetti…

-¡Marchando! Dentro de media hora tendréis vuestro papeo. –Dice el tigre.

-¡Yuudai, ya que estamos, prepáranos algo! –Dice Lucky señalando a su hermana y a la tigresa.

-¡Por supuesto! ¿Qué deseáis?

-¡Arroz tres delicias con cerdo agridulce! –Pide Lucky.

-¡Sushi variado! –Pide Sae.

-¡Ramen de gamba! –Pide Sakura.

-¡Me pondré manos a la obra! –Dice Yuudai muy entusiasmado que parece Kintaro Oe cuando aprendía muchas cosas.

Antes de que el tigre entre a la cocina, otro cliente entra al restaurante.

-¿Se puede?

-¡Claro! ¡Adelan… -Dice Yuudai observando el nuevo cliente.

De repente empieza a gritar y a esconderse en la cocina.

-¡Vaya, pero si es Antaru! –Dice Lucky muy sorprendido.

-¡Sois vosotros chicos! –Dice la chica hormiga.

-¡Hormiguita, ven siéntate con nosotros! –Dice Sae haciéndole un hueco a la gran familia.

Antaru asiente y se sienta junto con la humana. El tigre no se atreve a salir de la cocina por el miedo.

-Decirle a mi futuro polvo y esposo que me haga unos canelones. –Dice Antaru lamiéndose los labios lujuriosamente.

-Ve tú y visítale. –Dice Lucky.

-Esa es una buena idea. –Dice Antaru con una sonrisa.

Se acerca a la cocina y entra. Yuudai está con una sarten en la mano para defenderse. La chica hormiga se saca sus pechos y se acerca al tigre.

-Aprovechemos y házmelo en la encimera.

-¡No te pienso tocar ni con un palo! –Grita Yuudai saliendo de la cocina como un loco.

-Espera, no huyas. –Dice Antaru siguiéndole.

Yuudai y Antaru empiezan a correr por todos los rincones del restaurante mientras todos esperan su comida muy hambrientos.

-Me alegro de que todo haya salido muy bien. –Dice Lucky.

-Te veo muy diferente, hermanito.

-Gracias a Yuudai, he aprendido a que no tengo que ocultar mis emociones y sentimientos. Siento que tengo una nueva oportunidad de vivir mejor.

-No me digas que tu y él… -Dice Sae haciendo un gesto muy obsceno con las manos.

-¡Maldita fujoshi! ¡Por supuesto que no! –Dice el lobo enfadado.

-Bueno, no hay un buen final si no están todos los personajes reunidos. Espero que haya una segunda temporada. –Dice Lucky emocionado.

-¿Qué dices hermano? Esto no es ningún anime…

-¿Ah no?

-¡Dejar de parlotear y ayudarme! –Dice Yuudai muy cansado mientras corre.

Nadie le ayuda, solo empiezan a reir a carcajadas mientras ven como el pobre tigre es perseguido por una de sus fobias. No cabe duda que la nueva vida de los hermanos otaku e Ichijouji será totalmente diferente (más o menos).

-¡Si no me ayudáis, no tendréis vuestra comida!
-FIN DE LA PRIMERA TEMPORADA-

sábado, 26 de diciembre de 2015

Episodio 11. El pasado de Lucky

-Definitivamente Sae me has gustado. Tienes buen estilo musical y eres una buena persona. Creo que mi hija hizo bien en separarse de Gohan, tenía un nombre muy otaku. Te doy mi aprobación de estar con mi hija, y seguramente que mi marido estará de acuerdo. –Dice Saeko muy contenta.

-Muchas gracias. Tú también eres una persona muy encantadora. –Dice la humana con una gran sonrisa.

La tigresa suspirar al ver que todo marcha sobre ruedas, aunque Yuudai ha intervenido un par de veces. Pero todo no saldrá como esperan. Los cinco empiezan a escuchar grandes pasos que se acercan al salón. Es Juuichi muy furioso, con la cara roja, que parece que está a punto de salir humo por sus oídos. Se queda en la puerta del salón y muestra a todos la revista que ha encontrado en el baño.

-¿QUÉ DIABLOS ES ESTO? –Dice el tigre furioso.

-¡Dios mío! –Grita la madre muy disgustada y sorprendida.

Lucky y los demás están boquiabiertos ante el descubrimiento, todos creían que el plan fue un éxito, creían que los padres ya dejarían en paz a Sakura y Sae, pero por un mínimo error provocado por el lobito, manda todo a tomar vientos.

-¿Tú qué haces con mis comics, señor diplomático? –Dice Yuudai intentando salvar la situación.

Se acerca a su padre e intenta quitarle su supuesta revista para guardarla, pero Juuichi esquiva sus movimientos. No quiere que su hijo coja la revista porque sabe perfectamente que el doujinshi no es de Yuudai.

-Yuudai no mientas, se perfectamente que esto no es tuyo.

-¿Y tú que sabrás que pertenencias tengo? Devuélveme el doujinshi.

-Me he tomado la libertad de entrar en vuestras habitaciones. Y está llena de… ¡MANGAS Y ANIMES! –Dice muy enfadado.

Lucky y Sae se han enfadado bastante al oír que ese señor ha entrado a sus habitaciones sin permiso.

-Señor Ichijouji, no tienes ningún derecho a entrar a la habitación de mi hermano y de la mía sin permisos.

-¿¡Sois otakus!? –Dice la señora muy alterada.

-¡Sí! ¡Y encima Lucky tiene una colección entera de pornografía infantil en dibujos! –Grita el padre muy disgutado.

Saeko no puede creer lo que escucha sus oídos, la pobre mujer se desmaya del tremendo disgusto. Su esposo acude ayudarla muy asustado, pero consigue despertarla.

-Es lolicon, no ‘pornografía infantil’. Aprende a diferenciar entre la realidad y la ficción, idiota. –Piensa Lucky.

-¡Ahora entiendo por qué sois amigos del idiota de mi hijo! ¡Quiero que os alejéis de mi hija que es la única que respeta a nuestra familia!

-¡Papá! –Grita Sakura.

-¡Ni papa ni nada! ¡Quiero que vengas con nosotros! –Dice Saeko.

-¡Dejadlas en paz! ¡Vuestra hija no quiere irse con vosotros! –Dice Lucky.

-¡Yo también estoy de acuerdo! ¡Sakura se quedará aquí! –Dice Yuudai.

-¿Me vas ayudar después de las putadas que te hecho?

-¡Sé que me has molestado mucho, pero no quiero ver a Sae triste! –Dice Yuudai.

-Hermano…

-¡Hacer lo que queráis, sois unas escorias! –Dice Juuichi dirigiéndose junto con su esposa a la salida. Lucky y los demás les siguen.

-Hija, piensa bien lo que quieres hacer…

-Papá, lo siento, pero yo me quedo. Sé que son otakus, pero son unas bellísimas personas. Creo que tienes una visión muy equivocada del público otaku.

-¡Mira, si en 24 horas no cortas con Sae, aparte de perder la herencia como tu hermano, haré todo lo posible para que viváis un infierno! ¡Si cortas con ella, los dejaré en paz! –Chantajea Juuichi.

-¡Lo que haces es miserable, vejestorio! –Responde Yuudai.

-¡Vámonos de aquí, querido! La peste a otaku me invade mis fosas nasales. –Dice Saeko tapándose su nariz.

-Vale.

El señor y la señora Ichijouji proceden abrir la puerta para salir del apartamento. Lucky está muy enfadado, viendo el desprecio que tienen a un grupo de personas que no les han hecho nada para merecer su odio. El lobo otaku se abalanza contra Juuichi y empieza a agarrarle el brazo, impidiendo que salga.

-¡Suéltame sabandija!

-¡Quiero saber por qué detestas a los otakus!

-¡He dicho que me sueltes maldito ser inferior!

-¿¡Acaso se cree usted inferior por estar metido en la política!? ¡Mis padres también estaban metidos en eso y no se creían para nada superiores! ¡Sois muy miserables la manera que habéis tratado a Yuudai en su infancia y ahora a Sakura impidiendo que esté feliz con mi hermana! ¡Sois unos monstruos!

-¡SUÉLTAME SI NO QUIERES SER LASTIMADO!

-¡QUIERO UNA RESPUESTA A LA PREGUNTA QUE TE HE CUESTIONADO! –Grita Lucky con mucha ira.

Con una gran fuerza e ira, Juuichi Ichijouji expulsa a Lucky de su brazo, haciendo que el pobre lobo se golpeé gravemente la columna con la esquina del armario de zapatos del recibidor, cayendo al suelo medio inconsciente.

-¡Hermano! –Grita Sae asustada, yendo a ver el estado del lobo.

-¡Lucky! ¿Estás bien? –Dicen Yuudai y Sakura acudiendo a su ayuda.

-Dais vergüenza. Esto no me lo esperaba de ti, Sakura.

Yuudai, con mucha furia, se acerca a su padre y le da un puñetazo en la cara. A Juuichi no le hace mucho daño, pero le hace una gran marca. El padre sonríe y le devuelve el puñetazo a su hijo, tirando a su hijo en el suelo adolorido.

-¡Qué sepas que esta marca que me has hecho ha sentenciado mi perdón a ti para siempre! ¡Tú ya no eres mi hijo! ¡Y tu Sakura, quiero que te alejes de ellos en 24 horas si no quieres que a la familia otaku tenga una vida imposible!

Los padres salen del apartamento y cierran con un portazo muy sonoro. Los cuatro se quedan en el salón inmóviles, tras haber presenciado tal experiencia. El salón se queda totalmente silencioso, hasta que Lucky empieza a balbucear enfrente de su hermana.

-S-sae… Me duele… la espalda… -Dice Lucky intentando recuperar la consciencia.

-No te preocupes hermano, ya ha pasado todo. –Dice Sae abrazando a su hemano.

-Por lo menos… se como duele… cuando te… pega un padre… -Dice Lucky quedándose insconciente.

-¡Lucky! ¡Lucky! ¡Despierta! –Grita Sae.

El lobo otaku se queda inmóvil en el suelo. Ahora mismo solo puede presenciar la oscuridad. Lucky se sumerje en un profundo sueño de recuerdos amargos de cuando el lobito otaku tenía apenas tres años…

-Mamá, tengo hambre. –Dice un pequeño lobo de dos años y medio.

-Ahora no hijo, estoy hablando con tu padre. –Dice una loba de unos 27 años hablando por teléfono muy agobiada.

-¿¡Me estás acusando de corrupción!? ¡Mira quién fue hablar, el santo del congreso! –Grita la mujer muy enfadada.

-Mamá… -Dice el niño muy preocupado.

-Lucky, ven conmigo. –Dice una humana de cuatro años.

-Hola Sae.

Sae lleva a Lucky a su habitación para refugiarlo y que no escuche las peleas de sus padres. Le da un par de juguetes suyos y empiezan a jugar.

-¿Te gustan las muñecas?

-Son un rollo… Yo quiero mi godzilla de juguete.

-Espera, que te lo traeré de tu cuarto.

La pequeña humana abre la puerta de su habitación y empieza a oír los gritos de su madre muy histérica por las acusaciones de su padre por teléfono. Sae va rápido a la habitación de Lucky y agarra a Godzilla y otros muñecos para que se entretenga, la intención de su hermana es que se quede en su cuarto todas las horas necesarias hasta que su madre y su padre dejen de discutir. Regresa lo más rápido que puede y cierra la puerta.

-Mira hermano, tengo tu Godzilla y varios juguetes más.

-¡Bien!

Se sienta en su cama y empiezan a jugar un poco hasta que se calme el asunto. Aún así, el pequeño Lucky no puede evitar preguntar.

-¿Por qué mamá y papá están gritando siempre?

-Ya te lo he dicho hermanito muchas veces, porque son mayores y los mayores le gustan gritarse entre ellos. –Dice Sae mintiendo a su hermano.

-Papá y mamá se llevan muy bien…

Su hermana le preocupa que Lucky pregunte este tipo de temas tán delicados. Los padres de Lucky y Sae pertenecen a la política del Gobierno Japonés. La madre se llama Danae Ise y es una loba de 27 años. Su pelaje es amarillo claro, igual que el pelaje de Lucky y su peinado es largo y azul, como el color del pelo de Lucky. Sin duda el lobito es el retrato vivo de su madre. Su padre se llama Reo Ise y es un humano de 36 años. Tiene un rostro intimidante, lleva barba y bigote. Lleva en el trabajo de la política más años que Danae. Ambos son de partidos diferentes, en un principio se llevaban bien, hasta que el partido de Danae ganase por mayoría absoluta. Desde ahí, empezaron las peleas y las acusaciones, fue en dar a luz al pequeño Lucky. Siempre que empiezan un discurso, su hermana mayor lo alejaba de ellos y le entretenía un rato hasta que se acabase.

-¡Luego hablamos! ¡Me tienes harta! –Dice colgando el teléfono.

-(Creo que han acabado) Lucky, vamos a salir. –Dice Sae.

Los dos niños van a la cocina para ver a su madre después de una larga disputa, pero la encuentran sentada en una silla llorando. Para Lucky y Sakura fue una escena demasiado dura de mirar.

-¿Mamá te encuentras bien? –Dice Sae.

-Sí, sí, no pasa nada. Venga, por a prepararos la comida. Ir al salón a ver la tele que seguramente estarán emitiendo dibujos animados. –Dice la mujer secándose las lágrimas con la mano.

En esa escena, el lobito otaku comprendió que su hermana le ha mentido. Sus padres se están peleando severamente y se están haciendo daño mutuamente. Desde muy pequeño ha vivido engañado, pensando que los gritos eran gestos buenos. Cuando están viendo la tele, Lucky no puede evitar preguntar.

-Hermana, ¿Por qué me has mentido?

-¿Qué dices?

-Papá y mamá se llevan mal.

-¿Qué dices? Son muy buenos amigos…

-¡Es mentira! Nunca llorarías en los buenos momentos.

Sae se calla y empieza a tragar saliva. Lucky es muy pequeño para entender el oscuro mundo de los adultos, y la vida misma. Sae no quiere que Lucky descubra la cara de la otra moneda del mundo, los problemas.

-Cierto, te he mentido…

-¿Por qué?

-Porque no quiero que sufras. Todavía eres muy pequeño.

-Hermana…

El lobo comprende las palabras de su hermana y deja de preguntar desde entonces, pero ahora sabe que sus padres están en una situación muy incómoda y ahora él será ignorado.

Pasan los días en la casa, Lucky y Sae siguen presenciando episodios muy violentos de parte de sus padres. El primero que empieza las discusiones es el padre que empieza a gritarla y a insultarla.

-¡ME ARREPIENTO DE ESTAR CONTIGO!

-¡ERES UN GRANO EN EL CULO!

-¡CORRUPTA DE MIERDA, HUNDIRÁS EL PAÍS!

-¡CÁLLATE, ERES UN PUTO ENVIDIOSO!

Los padres dejan de lado a sus hijos, ellos solo continúan haciéndose daño, pero los que más sufren en ese momento son Lucky y Sakura, pero el lobo otaku sufría mucho más. Él pensaba que esos gritos e insultos eran gestos de buenos amigos, pero después de la confesión de su hermana, su vida dio un gran giro. Ahora ve las cosas con otros ojos.

-Me siento marginado, me siento como una minúscula mota de polvo, mis padres todavía continúan peleándose y creo que nos ha borrado de sus corazones. Aunque mi hermana me apoya, me siento solo… muy solo… -Piensa Lucky día tras día.

Siguen pasando los días, cada día para los niños se hacía largo hasta un punto que fue interminable. Llega el día 21 de noviembre del 2056, hoy es el cumpleaños de Lucky. Se levanta con una gran sonrisa y va a la habitación de sus padres. Danae y Reo cambiaron la cama de matrimonio por dos camas separadas la semana pasada. Entra en su cuarto y no ve a ninguno de los dos durmiendo.

-¿Dónde estarán? –Dice Lucky fingiendo estar preocupado.

-Jamás me podráis dar una SORPRESA. –Dice Lucky mirando debajo de la cama con cara de felicidad, pero debajo de ella no hay nada de nada.

Mira en la otra cama y tampoco hay nadie. Lucky va al cuarto de su hermana para despertarla. Entra y ve que el cuarto está oscuro. Enchufa las luces y…

-¡Sorpresa! ¡Feliz cumpleaños! –Dice Sae dándole la bienvenida.

Lucky está muy contento de que su hermana se acuerde de su cumpleaños. Pero tampoco encuentra a sus padres ahí.

-Gracias hermana. –Dice Lucky abrazando a Sae.

-¿Sabes dónde están papá y mamá? En el cuarto no hay nadie.

-Estarán trabajando, hoy es día laboral.

Lucky y Sae nunca han ido a la escuela, siempre han sido enseñados por un profesor particular, pero desde que los padres están peleándose día tras día, el profesor se retiró y ahora nadie enseña a los niños. Los padres no se han inmutado y llevan más de un mes sin enseñanza. Sae empieza a buscar una nota de mamá que suele dejar cuando se va algún sitio, pero no encuentra ninguno.

-Ni nota dejan ya… -Dice la humana

-¿Qué hacemos ahora?

-Intentaré hacerte el desayuno.

La humana se pone manos a la obra y empieza hacerle el desayuno a su querido hermano. El resultado es, un vaso de leche con galletas. Ella sigue siendo una niña y aún no puede hacer cosas como un huevo frito o arroz blando, pero su hermano le agradece el esfuerzo y se lo toma con mucho agrado.

-¡Está rica!

-¿Si? Me alegro. –Dice con una sonrisa.



Después se fueron a ver la tele y a jugar un rato. Una mañana sin padres es algo totalmente agradable para ellos, se lo pasan muy bien jugando a sus propios juegos inventados, y también Sae intentando picar a su hermano, ya que según ella, se ve muy mono cuando se enfada. Pasan las horas hasta que ya es la hora de comer y sus padres no han regresado.

-¡Hermana, tengo hambre!

-Esperemos a que venga mamá…

Se sentaron al sofá y decidieron a esperar alguna señal de su madre o de su padre. Ellos están bastante acostumbrados a estar solos, Danae y Reo casi siempre están en el trabajo y cuando regresan, solo hacen más que discutir y discutir. Pasan dos horas desde que se sentaron y todavía no viene nadie, así que se van a la cocina a intentar preparase algo para los dos. Sae abre el armario y ve un par de cuencos de fideos instantáneos. Calientan agua, abre las tapas y las llenan de agua caliente, se esperan unos cuatro minutos y empiezan a comer un buen plato de fideos. Después de llenarse el estómago, se van al cuarto de Lucky a jugar a la consola.

-¿Quieres jugar a la Playstation Eight o a la NES? –Dice Lucky mostrando sus videoconsolas.

-Conecta la NES, que me apetece jugar algo retro. –Dice Sae.

Los dos empiezan a viciarse a las consolas. Cuando el lobo gana, se rie de su hermana, pero cuando Sae gana, Lucky se enfada como un verdadero tsundere. Ya son las siete de la tarde y dejan de jugar a a la consola. Sus padres regresan a casa, y estos van a la puerta a recibirles.

-¡Mamá! ¡Papá! –Dicen los dos.

-¡No te soporto! ¿¡Por qué eres así!?

-Si yo fuese elegido, no estaría robando dinero público.

-¡No soy una ladrona!

Aún siguen discutiendo. Los dos hijos ni se inmutan, para ellos esto es normal en casa. Los padres van a la cocina, Reo agarra un periódico y empieza a leer la sección de actualidad y Danae prepara la cena.

-Mamá… -Dice Lucky.

-Ya estoy preparando la cena, no molestes. –Dice Danae molesta.

-Pero es que…

-¿’Pero es que’… qué?

-Nada, nada…

Ninguno se acuerda del cumpleaños de su hijo, las posibilidades de una tarta y un regalo desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos. Muy triste, pero sin derramar ninguna lágrima, se va con su hermana a pasar el rato con ella hasta que la cena esté lista.

Esta noche, los hijos empiezan a oír toda clase de gritos e insultos por parte de sus padres, pero esta vez son muy intensos y preocupantes. El lobo otaku tiene mucho miedo, es como si un asesino en serie ha entrado en casa y están persiguiendo a sus padres para matarles. Sae entra en su cuarto y duerme con él para que pase su miedo.

-Ya acabarán pronto, intenta dormir…

-¡AGH! –Grita Danae.

Ese grito asusta a Lucky y Sae. No es un grito de furia, si no un grito de dolor, Reo está agrediendo a su esposa con los puños.

-¡Qué sea la última vez que me digas falso! –Grita con furia el padre golpeando muy fuerte a Danae.

-¡Detente! –Grita la mujer sufriendo.

Unas sirenas asustan al político Reo al ver que son la policía. El hombre deja la agresión y se va muy lejos de la casa. La mujer se queda en el suelo, llorando muy fuerte. Parece ser que los vecinos llamaron a la policía, ya que los gritos eran muy fuertes y se podía oír por todo el vecindario. La policía entra y les explica todo lo ocurrido. Después de todo eso, Danae prepara todos los papeles del divorcio y se lleva a los niños a una casa de campo para estar lejos de su ex marido.

Pasa una semana desde que Danae se fue con Lucky y Sae a la casa de campo a intentar llevar a una nueva vida. La madre atendía un poco mejor a las necesidades de sus hijos, pero aún así tenía que acudir a trabajar. El 30 de noviembre del 2056, ocurre un hecho que marcará a Lucky y a Sae por siempre. Hoy les visita su tío y su hija a la casa de campo. Los tres niños empiezan a jugar por la extensa zona, mientras su madre conversa con el tío. Pasan las horas, hasta que se hace de noche.

-Bueno, nos tenemos que ir. Rika diles adiós a los primos.

-¿Puede venir Sae a dormir?

-Claro, y también el primo Lucky.

-Lucky dice que no quiere ir, no les gusta los juguetes de chicas.

-Bueno, si la tía quiere, podrá venir.

Danae da su consentimiento para que vaya con su prima a pasar la noche a su casa, se despide de su hermano y madre y se va con ellos.

-Lucky, entra que ya es de noche.

-Vale.

La loba prepara la cena para los dos y después se van a dormir. Las noches en el campo son muy oscuras, no hay ninguna farola para alumbrar la calle, y se duerme estupendamente. La mujer no consigue conciliar el sueño y se va a la cocina a fumarse un cigarro. Enchufa la luz de la cocina y se encuentra algo que le costará su vida, a su ex marido.

-¿QUÉ HACES AQUÍ?

-¡INTENTAR ACABAR LO QUE EMPECÉ LA SEMANA PASADA!

El hombre saca un cuchillo detrás de su espalda y empieza a atacar a Danae. Ella solo grita e intenta esquivar las apuñaladas. La mujer se resbala y cae al suelo por culpa de un líquido que hay esparcido por toda la casa.

-¿Qué es esto?

-Gasolina. Quería apuñalarte en el corazón para que no sufrieses, pero como eres muy cabezona, morirás calcinada. –Dice el hombre.

Saca un encendedor y lo tira al suelo. Empiezan a salir llamas gigantescas que no consiguen quemar a Danae porque huyo de ellas inmediato, pero si unas quemaduras muy graves.

-Quiero parecer que sea un terrible accidente, así que tengo que matar a los niños. –Dice el padre acercándose a una habitación donde la puerta que está medio abierta, tiene escrito con pegatinas ‘Lucky’. La mujer se asusta al pensar que su hijo morirá, se levanta y va hacia él con todas sus fuerzas.

-¡NO TOQUES A LUCKY! –Dice Danae agarrando un cuadro de la pared y le clava la esquina del cuadro en la cabeza, salpicando mucha sangre.

El hombre psicópata cae desplomado al suelo insconciente. Las llamas han invadido casi toda la casa.

Lucky sale del cuarto y ve la escena mórbida. Encuentra a su padre en el suelo con sangre y a su madre siendo engullida por las llamas.

-¡MAMÁ! –Dice Lucky muy asustado

-¡HIJO SÁLVATE! –Dice su madre entre llamas hasta que la matan por completo.

Lucky está muy asustado con la situación, intenta huir del fuego a través del baño que conecta su cuarto y el salón, pero el humo podía con él, no tiene oxigeno para poder seguir. Cae al suelo y ve como se acerca el fuego. Su muerte ya no tiene salida.

-El mundo no es tan maravilloso como me dijeron…

Cae al suelo totalmente desmayado. Ahora ve todo oscuro, esperando su horrorosa muerte.

El lobo otaku despierta en un hospital. Empieza a mirar los alrededores mientras tose un poco…

-¿Mamá?... ¿Papá?

-Veo que te has despertado. –Dice un humano con una bata.

-¿Dónde estoy?

-En el hospital. Gente afirmaba ver fuego por los campos, así que los bomberos fueron y encontraron tu casa en llamas. Te pudieron salvar a tiempo.

-¿Y mi mamá y papá? ¿dónde están?

Es una pregunta muy incómoda para el doctor, pero aún así, tenía que contarlo.

-Lamento decirte que tus padres han muerto.

El pequeño Lucky no dijo nada de nada, se queda en blanco al haber escuchado esas horribles palabras. Ahora ya no sabe que tiene que hacer ni cómo será su destino ahora en adelante…

Sus recuerdos se detienen. Lucky abre los ojos poco a poco y se encuentra en un lugar oscuro y frío.

-¿Dónde estoy?

El lobo empieza a caminar para encontrar una salida, pero no encuentra nada de nada, sigue caminando por la extensa oscuridad. De repente, una luz empieza a brillar en frente de Lucky y aparece una hermosa loba de cabello azulado. Sin duda, es el espíritu de Danae.

-¿Mamá? –Dice Lucky muy sorprendido.

-Hola hijo. –Dice la mujer con los ojos húmedos.

La mujer se acerca e intenta abrazar a su hijo, pero siendo un espectro, no ha podido abrazarle, solo atravesar su cuerpo.

-Desventajas de ser un alma en pena. -Dice la mujer intentando romper el hielo.

-¿De verdad que eres mi madre? –Dice Lucky.



-Sí Lucky. Tengo que decirte algo muy importante.

-Dime. –Dice el lobo muy serio.

-Lo siento mucho, de veras. Lamento no haberte dado una gran infancia. Toda la culpa es mía, tenía que haberte dado más atención. –Dice llorando.

-No pasa nada mamá, te perdono.

-Lo siento, de verdad… Por mi culpa, este lugar está muerto…

-¿Dónde estamos?

-Este sitio es tu corazón.

-¿Mi corazón?

-Exacto. Tu corazón debería estar luminoso y alegre, pero por mi culpa llevas más de diez años con un corazón oscuro y frío. No puedo descansar en paz si tu corazón sigue estando así.

-¿Eso explica mi vacio durante estos años?

-Lucky, despierta en el verdadero mundo y dirígete a nuestra tumba. Si vas, un verdadero amigo te abrirá la puerta de la felicidad.

-¿La… tumba?

-Sí, ve lo más pronto posible y ahí encontrarás la solución en todo. –Dice su madre.

-¡Mamá! Quiero preguntarte algo…

-¿Es sobre Yuudai y Sakura?

-Sí…–Dice Lucky preocupado.

-Conozco la situación de ellos. Tengo que decirte que tienes que impedir que no se vaya Sakura. Sus padres no tienen ningún derecho a dirigirla y mucho menos a haceros la vida imposible.

-¿Y si el padre nos hace la vida imposible?

-No lo hará. Aunque sea un descarado, nunca hará algo así a sus hijos. Da igual que no han salido como él hubiera deseado, pero sé perfectamente que los quiere con locura. Un padre nunca dejará de querer a sus hijos.

-¿Y si no están cuando me despierte?

-No te preocupes, todo se solucionará. Ya te lo he dicho, encontrarás la solución en todo cuando vayas a visitar la tumba. –Dice su madre, desapareciendo de la nada.

-¡Mamá! –Dice Lucky preocupado.



-¡Te quiero hijo! ¡Haz que descanse en paz para siempre! –Dice desapareciendo completamente!

-¡MAMÁ!

El lobo abre los ojos realmente y se levanta de un largo sueño. Ve que está en su habitación, acostado en su cama completamente sudado

-¿Era un sueño? –Dice el lobo confuso.

Se levanta, sale de su habitación y empieza a buscar a Yuudai, Sakura y Sae por la casa, pero solo encuentra a su hermana en la entrada, sentada en el suelo y llorando. Lucky se preocupa y ayuda a su hermana.

-¿Qué te pasa?

-¡Lucky! Qué bien que te hayas despertado. –Dice Sae sacándose las lágrimas.

-¿Cuánto tiempo llevo durmiendo?

-Casi un día entero.

-¿Dónde está Yuudai y Sakura?

-Tengo que decirte que los dos se han ido muy lejos de aquí. –Dice Sae sollozando.

-¿Cómo? –Dice Lucky sorprendido.



Yuudai y Sakura abandonan los apartamentos para que sus padres no molesten a los hermanos otaku. ¿Crees que volverán a reencontrarse?

domingo, 13 de diciembre de 2015

Detalles acerca del volumen 2 recopilatorio de 'Furry Otaku'

Antes que nada, después de publicar el doceavo y último episodio de Furry Otaku, anuncio que a principios de 2016 saldrá un episodio especial navideño (o episodio 13, como lo queráis llamar) que se contará la nochevieja de nuestros protagonistas.
Os dejamos los detalles del segundo volumen de este fic, con muchas mejoras, respecto a la versión publicada en esta web y las demás (FDZeta, UNL, Deviantart...).
·La segunda portada saldrá Sae y Zoe.

·Incluye los siguientes episodios
4. Compras en Akiba
5. Zoe y Yuudai ¿La pareja perfecta?
6. La enfermedad de Lucky

·A lo largo de la historia, la narración está en primera persona en presente. En varios parrafos, la escribí en pasado por puro error y despiste. En esta recopilación se corrige esos errores y las faltas de ortografía.

·En la recopilación, incluye notas en el texto con las explicaciones a cadas referencias de la novela o palabras japonesas escritas en la historia.

·De extras:
-Dos ilustraciones nuevas a color
-Diseños de personajes: Zoe Imoto y Sakura Ichijouji
-Furry Show 2 (tira cómica inédita)
-Texto sobre curiosidades de Japón (segunda parte)
-Texto sobre el furry fandom
·Estará disponible en descarga directa por MEGA y ZIPPYSHARE

sábado, 12 de diciembre de 2015

Episodio 10. Los padres de Ichijouji

-Entre hoy y mañana, recibirá el dinero más los daños causados. Un saludo y muchas gracias. –Afirma el repartidor con una sonrisa.

-¡Gracias a vosotros! –Dice Lucky cerrando la puerta.

Lucky se va donde está su hermana y Yuudai. Se dirige a ellos con una cara de tristeza.

-Echaré de menos a la loli. –Dice el lobo otaku.

-¡Yo me alegro de que se hayan ido! Me han quitado la fiebre de los sustos. –Dice Yuudai cabreado.

-Eso es bueno, gatito. –Dice el lobo otaku.

-Ahora lo más importante es arreglar la casa. –Dice Sae señalando el pasillo lleno de marcas y balas en el suelo.

Por suerte, no han agujereado ninguna pared. Lástima de ellos si la casera se entera. El sofá sufrió pocos daños, pero no les queda otro remedio que comprar cojines nuevos, ya que algunos están destrozados completamente.

-¡Esto es una oportunidad para hacer limpieza laboral! Desde hace meses que no hemos limpiado nada. –Afirma Sae lleno de energía.

-¿Eh? ¡Yo no tengo ganas! –Dice Lucky sentado en el suelo y poniendo morritos como un niño pequeño.

-¡Lucky no seas vago!

-No queda más remedio… Sae te ayudaré a ordenar la casa. –Dice Yuudai.

-Gracias cariño, eres un sol. Si fuera hetero, comerías conejo todos los días. –Dice la humana con una sonrisa.

-Una lástima… sí. –Dice Yuudai con una risa forzada.

-Qué lindo tigre, serías mi esposa perfecta. –Dice Lucky con un tono de cachondeo.

-¡Tú también vendrás a limpiar! –Grita Yuudai agarrando del cuello de la camiseta de Lucky.

-¡Oye suéltame baka! –Grita Lucky.

-Cuándo os peleáis, parecéis una linda pareja. –Dice Sae con una sonrisa pícara fujoshi.

-¡Sae no me gustan esas bromas! –Dicen ambos.

Lucky se rinde y colabora con la limpieza de la casa. Primero, empiezan por las zonas dañadas ocasionadas por Patricia, y más tarde por las otras habitaciones. Yuudai se encarga de limpiar los baños y Lucky y Sae con sus habitaciones. Ya está anocheciendo, Lucky no ha terminado en limpiar su cuarto, porque él tiene muchas más estanterías y figuras que Sae.

-Esto es un no acabar. –Dice Lucky agotado limpiando sus figuras.

-Disfruta limpiando coleccionista. –Dice Yuudai burlándose un poco de él.

-Creo que ya va siendo de preparar la cena. Sakura estará por venir. Hoy te ayudaré con la cocina cariño.

Mientras Lucky refunfuñaba limpiando sus preciadas figuras de edición limitada, Yuudai y Sae empezaron a preparan la cena de hoy.

-¿Qué tienes pensado hacer felino?

-Katsudon. –Dice Yuudai lavándose las manos.

- A ver cómo me sorprende mi Torahiko en versión heterosexual.

-Tú y tu yaoi… -Dice el tigre incómodo.

Sae se encarga de cortar la cebolla y batir los huevos, mientras Yuudai empana la carne de cerdo con harina, después con los huevos revueltos y finalmente con panko.

-Sae, pon el caldo dashi a fuego lento. –Dice Yuudai ocupado.

Sae sigue todas las órdenes del chef gatito. Treinta minutos más tarde, ya tienen la cena preparada, con buen resultado.

-Ha salido bastante bien. –Dice Sae probando un poco de carne.

-Pues sí. Soy un puto máquina con la cocina.

Ahora los dos preparan la mesa para cenar todos, pero de repente empiezan a tocar el timbre.

-Iré yo. –Dice Yuudai.

El tigre se acerca y abre la puerta de la entrada. Resulta ser su hermana que ha vuelto del trabajo, en su mano lleva una bolsa grande y pesada.

-Yuu… Yuudai, me temo que tengo malas noticias. Al menos para ti. –Dice su hermana un poco preocupada.

-¿Y qué es?

Sakura no contesta a su pregunta. Ella se acerca al salón a sentarse en el sofá para descansar un rato.

-¿Qué tal te ha ido el trabajo? –Dice Sae con una sonrisa.

-Bien, si no fuera por mis padres…

-¿Esos dos te han visitado al trabajo? –Dice Yuudai con una mala cara.

-Sí, querían saber el porqué me separé de Gohan, así que me visitaron al hospital y estuvimos charlando. Les dije que ahora estoy con una chica y se lo tomaron muy bien. Pero el problema es que quieren venir a cenar mañana aquí para conocerte.

-¿Y qué les has dicho?

-Qué sí. Espero que no te moleste, Sae.

-Para nada me molesta, al contrario.

-El problema de todo, es que no les he dicho que está aquí Yuudai y vuestros gustos.

-Aquí va arder Troya… -Dice Yuudai cabreado.

-¿Tanto os lleváis tán mal? –Dice Sae.

-No quiero saber nada de ellos. Son unos hijos de… -Dice el tigre apretando los dientes.

-He aprovechado y he ido a la casa de mis padres a coger estos álbumes de fotos de cuando éramos pequeños. Por cierto Yuudai, tu habitación la han transformado en una biblioteca. –Dice Sakura sacando de la bolsa dos grandes álbumes de fotos.

-Pues bien por ellos. A ver si algún día se les cae un estante encima.

-Una cosa Sakura, ¿a qué te refieres con ‘vuestros gustos’? –Pregunta la humana.

-Es obvio, se refiere a qué tú y Lucky son otakus. –Dice Yuudai.

-Nuestra familia no tolera ese tipo de gustos que tenéis de hobby. Los odian a muerte. Dicen que es una falta de respeto para todo el país.

-¿De qué estáis hablando?

Aparece Lucky en el salón. Por fín ha terminado en limpiar toda su colección y ahora está totalmente cansado.

-Hermano, ¿A ti no te importaría fingir que no eres un otaku mañana por la noche? –Dice Sae.

-¿Por?

-Los padres de Sakura y Yuudai vendrán mañana a cenar y parece ser que son muy estrictos.

-No se…

-¡Lucky, di que no! ¡Eso sería un golpe muy duro para tu dignidad fingir ser lo que no eres! –Grita Yuudai.

-Hermano, si nuestros padres se enteran que Lucky y Sae son otakus, harán todo lo posible para que ellos tengan una vida imposible.

-Mientras sea una noche, no me molesta…

-Mierda que rabía. –Dice Yuudai furioso con un par de venas marcadas en la cabeza.

Los tres se sentaron en las sillas y empezaron a cenar. El lobo otaku se sorprendió al probar la cena de Yuudai. Se superó sin ninguna duda al degustarlo.

-No cabe duda de que el tigre tiene talento. –Piensa Lucky saboreando el katsudon.

-¿Te gusta? –Dice Yuudai con una sonrisa.

-No está mal, pero tampoco es nada del otro mundo. –Dice lucky sacándo su modo tsundere.

-Me lo tomo como un sí. –Dice el tigre.

Después de cenar, todos recogen la mesa y Yuudai procede a lavar los platos. Después, Sakura le entrega su álbum de cuando era pequeño. En la portada, sus padres tacharon el nombre de Yuudai y escribieron Escoria. Se nota que no se llevan bien. Yuudai lo coge con pocas ganas y se va a la habitación de Lucky a descansar.

-Que antipático. –Dice su hermana.

-Voy a ver si le consuelo a mi manera. –Dice Lucky.

El lobo va a su cuarto y entra. Ve a Yuudai tumbado en su cama y el álbum de fotos tirado en el suelo. Lucky se agacha y lo recoge. Se sienta al lado del tigre y empieza a ver las fotos uno a uno. Se fija en uno donde Yuudai tendría al menos unos cinco años. Al fondo se ve una noria y una montaña rusa, y tiene en sus manos una manzana de caramelo.

-¿De pequeño fuiste a la montaña rusa? –Dice Lucky indicando la foto a Yuudai.

-S-sí. –Dice el tigre sin mirar la foto. El pobre felino recuerda ese día. Fue en su día de su cumpleaños y sus padres decidieron llevarle al parque de atracciones con su hermana.

-Papá, papá, quiero ir a la noria, llévame. –Dice el pequeño tigre de cinco años.

-Ahora no, mi pequeño diplomático. Espérate a que termine de hablar de un asunto. –Dice su padre hablando por teléfono.

-¡Yo quiero ir ahora! –Grita Yuudai pataleando.

-¡Compórtate como un Ichijouji! –Grita su madre.

-Aprende de mí, hermanito. –Dice Sakura junto con su madre sentados en un banco.

-Por cierto hijo, tu profesora me ha dicho que tu última nota en el examen de matemáticas ha sido muy bajo. En volver, quiero que repases si no quieres que te castigue severamente. –Amenaza su madre.

-¡Mamá, es muy difícil las matemáticas! ¡También tenía prueba de japonés! ¡Soy un niño! ¡Todavía no puedo llevar muchas materias a la vez!

-No eres un niño cualquiera, eres un Ichijouji. Eres distinto que toda la chusma que hay en el mundo. –Afirma su madre.

-Sí… -Asiente el pobre felino.

-Qué vergüenza de hermano, como te comportas. –Dice su hermana muy refinada.

El tigre se sienta y ya no dice nada durante el resto del día…


-Fue el día de mi cumpleaños, un desastroso día. –Dice Yuudai a Lucky.

El lobo se fija en otra fotografía. En esta, aparece su madre y él muy arreglados en una iglesia católica.

-Ese día fue cuando mi tío se casó. Un día muy aburrido. Todos mis primos no querían jugar, y todo el mundo me regañaba.

El pobre tigre recuerda vagamente los sermones que les daba sus familiares ese día.

-¡Yuudai, el tenedor no se coge así!

-¡Yuudai, no corras por las mesas!

-¡Yuudai, para de molestar!

-¡Yuudai, siéntate y compórtate como un buen hijo!

-¡Parece mentira que sea mi hijo!

-¡Los pequeños diplomáticos no se comportan como los niños normales!


-En ninguna de las fotos sonríes! –Dice Lucky pasando páginas, ojeando todas las fotos.

-A mis padres les parece vulgar sonreír en las fotos.

Por último, el lobo otaku mira la última foto del álbum. Se ve a Yuudai con unos once años con un sombrero de graduación y un diploma.

-¿Aquí es cuando te graduaste en la primaria? –Pregunta el lobito.

Yuudai no contesta. El pobre tigre se envuelve en sus pesados recuerdos de cuando estaba en la primaria. Yuudai estaba en una pretigiosa escuela privada, donde todos los niños salen genios. Pero Yuudai era como la oveja negra de la escuela. Varios profesores no les hacían caso por no entender sus explicaciones a la primera y varios alumnos de su clase, les ignoraba. Un fatídico día, Yuudai recibió lo peor que pudo recibir en la escuela. Tenía unos siete años…

-Antes de finalizar nuestras clases, entregaré vuestras notas del examen de inglés que hicimos ayer.

La profesora les entrega su prueba a todos los alumnos menos a Yuudai. El pequeño tigre se queda confuso.

-¡Profesora! –Dice Yuudai levantando la mano.

-Ya sé lo que vas a decir. Tengo que hablar contigo más tarde.

La profesora da sus clases por finaliza su clase y todos se van a sus casas, excepto el felino, que se queda sentado en su pupitre. Su maestra se acerca y le entrega su nota. Yuudai ha suspendido con 35 puntos.

-¿Tú sabes que eres el primer alumno que suspende un examen en este centro?

-¡Yo me esforcé mucho! ¡Maestra, el esfuerzo es más importante!

-¡NO ME CONTESTES! –Grita la maestra golpeando muy fuerte el pupitre de Yuudai.

-Ya he informado a tus padres sobre la nota. Y ahora tengo que notificarlo al director. Que sepas que con notas así, no te podrás graduar, aunque sea con un solo examen. Además, tus calificaciones siempre han sido muy bajas. Sobre todo en matemáticas.

-Lo siento mucho… -Dice Yuudai aguantando las ganas de llorar.

-A partir de mañana, estarás al final de la clase. Quiero que otros mejores alumnos escuchen mejor mis lecciones.

-Vale profesora…

-Puedes irte.

Yuudai se fue del colegio corriendo, dirigiéndose a su casa.

-¡Bruja, bruja, bruja! –Dice Yuudai sollozando.

Yuudai llega a su casa. Su domicilio es muy grande pero no llegando a ser una mansión. Sus padres son muy adinerados. Entra y se quita los zapatos y se acerca a la cocina. Pero antes de que entre, sale su madre de la cocina por sorpresa y le pega una bofetada a su hijo, haciéndolo que caiga al suelo.

-¡Mamá! –Dice Yuudai tapándose su cara recién golpeada.

-¡Qué sepas que vas a estar todo un mes castigado! ¡Te voy a reducir horas de sueño para practicar todas las asignaturas! ¡Y hoy no cenas! ¡Cuando vaya a tu habitación, espero verte estudiando! –Grita su madre y cierra la puerta de la cocina.

-¡Mamá, ábreme! ¡Lo siento! ¡Tengo mucha hambre! ¡Mamá! ¡MAMÁ! –Grita el tigrecito llorando y golpeando la puerta de la cocina para que le dejen pasar.


-¡YUUDAI! –Grita Lucky despertando al tigre de sus recuerdos.

-¿Eh? ¿Qué quieres?

-Estabas embobado.

-¿De verdad?

Yuudai le da la espalda a Lucky e intenta dormir un rato. El lobo todavía se queda sentado en su cama, observando la portada del álbum viendo la palabra ‘Escoria’ escrita a mala leche. El canino otaku suspira y acaricia la portada.

-Tuviste una infancia muy dura…

-Pues sí. Creo que te envidio Lucky.

-No tienes nada de que envidiarme.

-¿Y eso? Seguramente que tu infancia fue lo mejor. Mis padres son horribles.

-Pero al menos pudiste tener padres…

Nadie dijo nada en ese momento, aparece un silencio muy incómodo entre los dos y Yuudai se levanta para ver a Lucky. El lobo está cabizbajo, viendo como acaricia su álbum de fotos.

-Lucky…

-Bueno, yo me voy a bañarme. Al volver déjame un hueco. Mañana será un día muy duro. –Dice Lucky interrumpiendo al tigre.

-Vale…

Lucky sale del cuarto y cierra la puerta para que Yuudai esté en solitario pensando en sus cosas. Lucky se pega una ducha corta y regresa a la habitación a los cinco minutos. Ve que el tigre está ocupando toda la cama, se mosquea y le pega uno de sus pellizcos mortales. Yuudai se sobresalta y le deja hueco para dormir. Mañana será un duro día para ellos.



Undécimo día. Martes 11 de agosto del 2070.

Amanece en Rugido. Como siempre, Lucky despierta a su modo al pobre Yuudai y éste les prepara el desayuno a todos. Sakura se va a trabajar, Sae se encierra en su cuarto y Lucky está mirando por internet algunos consejos de belleza.

-¿Qué estás haciendo lobo?

-Viendo consejos de belleza para presentarme correctamente a tus padres.

-Quédate así como estás. Para esa chusma… Puedes ir desnudo si quieres.

-No puedo. Mi apariencia es 100% otaku y se nota a kilómetros. Mira mis ojeras (aunque no se notan mucho), mi pelo despeinado azul y mi pelaje sin brillo. Se supone que esta noche tengo que dejar mi hobby por un tiempo.

-Haz lo que quieras. –Dice Yuudai mosqueado.

El tigre se tumba en el sofá a ver un poco la televisión y desconectar un poco el cerebro. Lucky se dirige a su habitación y saca por debajo de la cama, unas cajas con pinta de no haberse abierto durante años. El lobito le quita un poco de polvo y empieza a desempaquetar. Dentro de la caja hay un par de trajes elegantes.

-Pensaba que nunca las utilizaría. Ha sido una buena inversión comprar una de cada talla.

El lobo empieza a buscar un traje de su talla y acaba encontrando cinco distintos. Los prueba uno en uno hasta que se decanta por uno de color gris con corbata roja. Sin duda al pequeño lobo le gusta mucho.

-Me parezco al detective Conan… -Dice Lucky con una sonrisa.

Ya tiene traje para la cena, ahora va al baño a cambiar su look. Se ducha con agua fría, se enjabona con el champú más caro que tenía en el baño, sale a secarse y se dirige al espejo para mejorar su peinado.

-Yo creo que con gomina, me sobra.

Empieza a peinarse y a usar un poco de gomina, pero en vez de ponerse serio en el tema, empieza a hacerse los peinados de Goku, Naruto, Ichigo, Taichi, Conan y Vegeta. Después de hacer el tonto, se da cuenta de que no podrá soportar dejar su hobby favorito por un rato.

-No sé si soportaré estar toda una noche… -Dice deprimido.

-Pero es por mi hermana… Para que los padres de Sakura no les separen de su amor. Tengo que ser fuerte y seguir. –Dice muy decidido como si fuera protagonista de un manga shonen.

Deja el peinado para otra ocasión y se vuelve a lavar el pelo para quitarse la gomina. Vuelve con Yuudai al salón y se tumba con él.

-Ya tengo el traje para esta noche. Creo que les caeré muy bien a tus viejos.

-Mira como me interesa… -Dice Yuudai hurgándose la nariz.

-¿Tú que te pondrás Yuudai?

-Un chándal y voy sobrao.

-Sí que tienes un odio profundo a tus padres…

-Van de genios y no saben cómo tratar a un niño pequeño. Tendrías que ponerte en mi lugar. –Dice Yuudai bostezando y rascando sus partes.

-¿Ponerme el lugar de un tigre que mientras ve la tele se rasca los huevos en una casa ajena, que no tiene la preparatoria y que encima ni moja a tiros? No gracias.

-Sigue echando herida a la sal. –Dice Yuudai deprimido.

-Tú te lo buscas… Lo único bueno es tu don para cocinar. Deberías explotarlo aún más.

-Ojalá pudiera, pero mis padres hicieron todo lo posible para que ningún restaurante de la ciudad me contratase.

-Que crueles. Pero te puedes ir a otros lugares de Japón para…

En la discusión, alguien llama al teléfono del lobo otaku, éste mira quién le está llamando y en su rostro aparece una sonrisa.

-Oh, es él… -Dice mientras coge la llamada.

-¿Quién es?

-No es de tu incumbencia… -Dice Lucky alejándose de Yuudai y yendo a su cuarto para hablar en privado.

El holgazán de Yuudai todavía se queda en el sofá, estira las piernas y se acuesta boca abajo pensando en sus cosas.

-Ojalá venga una chica para que me rasque detrás de la oreja…

En la habitación, Lucky sigue hablando con ese hombre por el teléfono.

-De acuerdo. Gracias a ti. –Dice colgando.

-Creo que el tigre le gustará mucho. –Dice Lucky con una sonrisa.

-¡Lobo! ¡Están emitiendo en la tele High School of the dead sin censura!

-¡Voy!

Ya son las siete y media de la tarde en Rugido. Lucky, Sae y Sakura están preparando todo para que los padres de Yuudai y Sakura estén a gusto.

-¡Quitar cualquier cosa relacionado con el manga y anime del salón! –Afirma Sakura.

-¡Vale! –Gritan Lucky y Sae.

Los dos quitan un par de posters de Pandora Hearts y Yu-Gi-Oh! Que hay esparcidos por todo el salón, Lucky esconde el dakimakura de Sento Isuzu que tiene para decorar el sofá y por último, Sae guarda su colección de anime yaoi en Blu-Ray que tiene expuesto en las estanterías. Ahora parece un salón normal y corriente.

-¡Perfecto! ¡Creo que todo saldrá como la seda! –Dice Sakura.

-Ahora solo falta la cena…

Los tres fijan la mirada a Yuudai, que está mirando en la tele un anime de magical girls.

-¿Qué pasa? ¿Tengo monos en la cara?

-Haz la cena. –Dice Lucky.

-Pedir una pizza. Yo a ellos ni un onigiri.

-Si haces la cena, dejo de molestarte e insultarte –Dice Sakura.

-Grr… De acuerdo. –Dice el tigre levantándose del sofá.

Va a la cocina y empieza a sacar de la nevera los ingredientes necesarios para preparar la cena.

-Os haré pollo a la cerveza. –Dice enfadado.

-Gracias cariño. –Dice Sae.

-Venga, tenemos que arreglarnos. –Dice Sakura con mucha prisa.

Lucky se va a su habitación y se viste con su traje elegante y cambia su peinado con gomina. Las chicas entran al baño y se ayudan mutuamente a elegir vestido para cambiarse. Regresan al salón totalmente elegantes y limpios. Parecen otras personas, destacando al lobito otaku.

-¿Estás seguro de que no te quieres cambiar? –Dice Sae al tigre.

-Ya he dicho que no. No me molestéis mientras cocino, que lo dejo todo a medias y lo mando a tomar vientos. –Dice molesto.

-Pobre Yuudai… -Dice Sae con una sonrisa.

Empiezan a tocar el timbre. Todos menos el tigre, se les erizan el pelaje al ver que sus invitados ya están aquí. Lucky conecta la radio y reproduce un listado de música clásica. El lobito y Sae se quedan en el recibidor de la entrada mientras Sakura abre a sus padres.

-Mamá y papá, bienvenidos. –Dice la tigresa con una sonrisa.

-Gracias hija, nos ha costado encontrar el lugar. –Dice un gran tigre con barba y lentes trajeado.

-Pero por suerte llegamos. –Dice una tigresa con un kimono elegante y con el cabello recogido.

-Padres, esta es mi pareja Sae Ise y su hermano, Lucky Ise.

-Me llamo Juuichi Ichijouji. Mucho gusto. –Dice inclinando la cabeza.

-Me alegro de veros. Me llamo Saeko Ichijouji. –Dice la mujer haciendo el mismo gesto que su marido.

-I… Igualmente… -Dicen Lucky y Sae inclinando la cabeza muy nerviosos.

-Pasen… por favor. –Ofrece Sae.

-Muchas gracias señorita.

-¡MIERDA, ME HE QUEMADO! –Grita Yuudai desde la cocina.

De repente, la cara de Juuichi de Saeko cambia drásticamente. Los dos han reconocido la voz. A los dos les desaparece la sonrisa y fruncen el ceño.

-No me digas que… -Dice Juuichi molesto.

-Lo siento por no decirlo papá, pero…

Padre y madre apartan a Sakura y van a toda pastilla a donde ha venido la voz de su hijo. Entran en la cocina y ven a Yuudai refrescando su mano en el grifo. El tigre no se inmuta a ver a sus padres.

-Hola.

-¿Tú qué haces aquí? Ex hijo. –Dice la madre enfadada.

-¿A ti que te parece? –Dice Yuudai molesto, cachondeándose de su padre.

-Una lástima que no te pueda dar un puñetazo… -Dice Juuichi con el puño bien cerrado, aguantando las ganas de zurrarle.

-Bueno, bueno, que haya buen rollo… -Dice Sakura apareciendo, intentando calmar la situación.

-Señores, si queréis os podéis sentar en vuestros asientos. –Dice Lucky un poco ruborizado. No está acostumbrado a este tipo de ocasiones.

-De acuerdo. Así me olvidaré de este impresentable.

-Gracias ex papá. En tu ración de pollo, no olvidaré ponerle un poco de viagra picada para que esta noche le pongas fina filipina a la estrecha de tu mujer.

-¡NO LO SOPORTO! –Gritan madre y padre a la vez.

Los dos entran en el salón junto con Sakura y los hermanos otaku. Con unos asientos cómodos y música clásica, el ambiente es muy agradable.

-Buena música que has puesto Sae. ¿Eres seguidor de Beethoven? –Dice Saeko.

-Cla-claro. Mi pieza favorita es Sonata de Claro de Luna.

-¡La mía también! Parece que serás una excelente nuera ¿Cuándo escuchó Claro de Luna?

-En Detective Co… Digo, en una orquesta en vivo.

-Como debe disfrutarse las piezas de Beethoven. –Aclara la frígida, digo, Saeko.

Todos, menos Yuudai, se sentaron a la mesa conversando en temas interesantes como la repoblación de Chernobyl, el primer astronauta en Marte, o el misterio de los ovnis y las pirámides egipcias. Sae y Lucky intentan no aburrirse en las charlas. Para ellos, si no es nada que ver con su hobby, se aburren instantáneamente. El tigre cocinero llega con una cazuela en sus manos. El aroma del pollo con cerveza hipnotizó a Lucky.

-Que olor más delicioso, me moría de hambre (y de aburrimiento).

-Hermano… -Dice Sae en voz baja indicando que su forma de hablar no ha sido la adecuada.

-Digo… Tiene pinta de estar muy bueno, señor Yuudai.

-Que bien hablas señorito Lucky, creo que deberías darle lecciones al impresentable de mi ex hijo. –Dice Juuichi fijándole la mirada a Yuudai.

-Menos parlotear y más papear. –Dice Yuudai sirviendo a sus padres, a su hermana y a los hermanos otaku un poco de pollo a la cerveza.

El tigre se sienta junto con Sae y Lucky. En frente tenía a su mayor enemigo, es decir, a su padre. Los dos están enfentando sus miradas, parece que estén saltando chispas como en un anime. Juuichi da el primer bocado al pollo, lo mastica con lentitud y traga. El ambiente no era muy amigable.

-Pfff... Qué mal te ha salido este plato. Y éste quiere ser chef, madre mía. –Critica el padre.

-Pues está cojonudo. Vaya tsundere que es Juuichi. –Piensa Lucky intentando comer adecuadamente en la mesa.

-Si es cierto, no es nada del otro mundo. –Aclara Saeko, dándole la razón a su marido.

-Mucho criticar pero bien que os lo zampáis todo. No veo ni una miga en el plato. –Dice Yuudai indicando sus platos completamente vacios, solo manchados de salsa. La pareja se ruboriza un poco.

-Bueno, sería una descortesía para nosotros, dejar a medias la cena. Ya no somos unos críos. –Dice Saeko.

-Si terminas la cena, también tendrías que terminar los polvos que hechas con mamá. No puedes dejar a medias las cosas, papá. –Dice Yuudai en tono burlesco.

Juuichi y Saeko no dicen nada, se ruborizan y aguantan su ira para no dejar de ser amables en la cena. Una de las piezas de música clásica se termina y de repente, empieza a reproducirse la música de Detroit Metal City.

-¡SOY UN TERRORISTA DEL INFIERNO, AYER VIOLÉ A MI MADRE, MAÑANA PENETRARÉ A MI PADRE, PORQUE SOY UN TERRORISTA DEL INFIERNO! –Suena el reproductor de música a un gran volumen.

Todo el mundo se asusta, sobretodo los padres de Yuudai y Sakura, al oír la letra de la canción.

-Mierda, olvidé quitar el death metal de DMC de la lista de reproducción. –Piensa Lucky.

Corre hacia el reproductor y lo para inmediatamente. Aparece un silencio incómodo, muy incómodo. Sae y Sakura están asustados al ver la furia que salía de ellos. Ya dan por terminada su relación. Pero Yuudai interviene a salvar la cena.

-Perdonar, parece ser que mi música se mezcló con la clásica. –Dice el tigre culpándose del marrón.

-Qué mal gusto musical tienes. –Dice su padre aguantando la furia.

-Al menos no me levanto flácido. –Responde el felino, dando dónde más le duele a Juuichi.

-Yuudai, ten más cuidado la próxima vez. –Dice Lucky siguiéndole el rollo.

Después de este malentendido, todos regresan a sus asientos para terminar la cena. El lobo otaku se levanta para irse al baño.

-Si me permiten… Voy un momento al… excusado. –Dice Lucky entrecortando sus palabras.

Lucky entra en su habitación, coge un doujinshi yuri al azar, cierra la puerta y se dirige al baño. Se sienta en la taza del wáter y empieza a ojear el doujinshi una y otra vez.

-No puedo soportarlo, necesito tener algo friki en mis manos. Tengo que disfrutar de mi hobby minuto a minuto. Es mi droga. –Dice Lucky mirando el tomo con obsesión.

Pasan treinta minutos y el lobo drogadicto otaku no regresa a la mesa.

-Yuudai, mira lo que ha hecho tu comida. –Dice Saeko insinuando que su plato da diarrea a cualquiera.

-Si fuese así, estarás deseando que te sienta mal para ir al baño ¿no, estreñida? –Afirma Yuudai, dando dónde más le duele a su madre.

-Aquí va a llover sangre. –Piensan Sae y Sakura.

Mientras tanto en el baño, el lobito se da cuenta de que ha estado mucho rato en el baño. Así que deja el doujinshi en un cajón del tocador del baño que está al lado del wáter, y regresa al salón.

-Perdonen mi tardanza…

-No te preocupes Lucky, sé que es duro tragarse los platos de mi ex hijo.

-¿Oléis lo mismo que yo? Huelo a pura y apestosa envidia. –Dice Yuudai.

-Más quisieras que te tenga envidia…

-Yo no tengo un pie en el otro barrio. –Dice Yuudai levantándose de la silla y mirando fijamente a su padre.

-Yo no tengo que vivir en casa de amigos.

-Yo al menos tengo erecciones.

-Yo al menos tengo el graduado.



Aquí va arder troya. El resto de la gente está incómoda al presenciar la discusión. Lucky está emocionado, por fin habrá entretenimiento en la cena. La madre se levanta de la silla muy disgustada.

-¿En serio, no piensas madurar? –Dice Saeko a su hijo muy indignada al presenciar su comportamiento.

-¿In sirii ni piinsis midirir? –Dice Yuudai burlándose de su madre como un niño de cinco años.

-Eres incorregible. –Dice su madre muy decepcionada, sentándose a la silla de nuevo.

-¿Dónde está el baño, por favor? –Dice Juuichi a Sae.

-Al fondo a la izquierda, la última puerta.

-Muchas gracias.

El gran y vejestorio tigre sigue las indicaciones de Sae y encuentra el baño. Entra, cierra la puerta y se dirige al wáter.

-La cena de ese inútil me ha sentado mal…

Se baja los pantalones y se sienta en el trono. El padre se aburre mucho en el baño, no tiene ningún periódico para poderse entretenerse mientras hace sus cosas. El viejo tigre se fija en el cajón del tocador de al lado. El cajón está medio abierto porque una revista impide que se cierre bien. Juuichi abre por completo el cajón para saber que revista hay dentro.

-Tal vez, sea una revista de ciencia…

Lo agarra y observa la portada. Aparece una chica desnuda siendo penetrada por un ogro. La revista se titula ‘Princess Kiss 2’ y en la esquina de arriba de la revista indica que es un doujinshi para mayores de 18 años.



El tigre abre y ojea la revista página tras página. Una furia sale de él, totalmente indescriptible.